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martes, 12 de noviembre de 2019
Felices Coincidencias
miércoles, 18 de septiembre de 2019
Una jugadita por amor de Dios
Los dirigentes del fútbol están preocupados por las bajas asistencias a los estadios y las pobres audiencias registradas en los partidos nacionales televisados. Ante esta situación la pregunta obvia es ¿Qué tipo de espectáculo futbolero esta usted dispuesto a pagar por ver? La respuesta es muy sencilla: fútbol de calidad. No se quieren ver juegos de resultado. El público dispuesto a pagar puede perdonar las derrotas, pero tolera poco el fútbol resultadista y menos el mal fútbol.
El buen fútbol lo escuché primero, no tenia ni la edad ni los recursos para ir al estadio, eran los tiempos de la radio. La narración del negro Edgar Perea me mostraba el juego excelso de Víctor Ephanor, el diablo Caldeira y otros que jugaron en el Junior de principios de los 70. El proceso siguió con el gran Juan Ramón Verón, Julito Comesaña y el equipo de los obreros que le dieron a Junior su primera estrella el 14 de diciembre de 1977.
Aclaro que mi grado de futbolero fue con honores, lo recibí en el estadio metropolitano de Barranquilla un 19 de diciembre de 1993 durante un encuentro entre Junior y América por el campeonato de ese año.
Para que se den una idea del tipo de futbol visto en esas épocas, en ese partido jugaron 5 figuras del famoso 5 a 0 contra Argentina(5 de septiembre de 1993). Jugaron el Pibe Valderrama y Alexis Mendoza por junior y Oscar Córdoba, Wilson Pérez y Freddy Rincón por el America.
Los once titulares fueron por Junior: José María Pazo; Góber Briasco, Francisco Cassiani, Alexis Mendoza, Eugenio Uribe; Luis Grau, Oswaldo Mackenzie (Robert Villamizar, 91'), Víctor Danilo Pacheco, Carlos Valderrama; Iván René Valenciano y Miguel 'Niche' Guerrero
El DT: Julio Avelino Comesaña
Los goles de Junior: 'Niche' Guerrero (57' y 76') y Mackenzie (90')
Los once de America: Óscar Córdoba, Antonio Moreno, Jorge Bermúdez, John Jimenez, Wilson Pérez; Néstor Villarreal, Wílmer Cabrera (Hárold lozano, 72'), Fredy Rincón, Alex Escobar; Antony de Ávila, Albeiro 'Palomo' Usuriaga
El DT: Francisco Maturana
Los goles de America: Alex Escobar (40') y Wilson Pérez (79', tiro penal)
Con esos antecedentes, estoy dispuesto a pagar por un fútbol de toque rápido que siempre busque el arco contrario, quiero ver fintas, desbordes, pases filtrados que terminen en gol, tacos inesperados con destino correcto, quiero ver el túnel grosero, la chalaca voladora, la rabona que termina en gol. Pago por ver a un equipo que ponga el balón como un corozo. Si ese equipo juega así y gana, muy bien. Si pierde no importa, otro día será, los otros tampoco son mochos y si nos ganaron fue porque hicieron también lo que me gusta, jugaron buen futbol.
La verdad no quiero ver equipos ganadores con anti-fútbol, no quiero la táctica del murciélago, lesionar al virtuoso, perder tiempo. No quiero ver tampoco esos jugadores “acaba ropa” de gran talla, de juego fuerte, buenos para obtener resultados sin importar mucho la técnica. No puede ser que el número 10 en los equipos esté en vías de extinción.
Este comentario escrito por la nostalgia del buen fútbol me sirve como obituario del versátil periodista deportivo Abel González Chaves. Abel, testigo de la llegada de aquellos protagonistas del buen juego imploraba desde su programa a los jugadores y técnicos actuales una jugadita por amor de Dios. Eso pedimos y eso queremos pagar los fanáticos actuales: futbol de calidad y no de resultados.
domingo, 22 de abril de 2018
Etapas de vida
domingo, 31 de diciembre de 2017
Gastronomia barranquillera
Si, la Arenosa es tierra de inmigrantes, la condición de puerto marítimo y fluvial, su rápido desarrollo industrial y su tradición pacifista, facilitó la nutrida llegada de gentes de muchas regiones del país que huían de la lucha bipartidista como los Illera Castilla o que venían a proponer negocios como los Forero Ariza.
Pero no solamente llegaron del interior del país, las dos guerras mundiales trajeron a nuestro puerto un sin fin de razas que encontraron, en la “Puerta de Oro”, la paz que sus tierras no ofrecían. Barranquilla recibió sin reparo a todos los que llegaron y aquí se amalgamaron.
Este crisol de razas trajo muchos aspectos positivos, la belleza de las mujeres, el intercambio cultural y uno clave al que me voy a referir, la riqueza gastronómica. Barranquilla disfruta de una rica variedad de comidas aportadas por los migrantes, arraigadas con tal magnitud que son parte de la tradición culinaria de Barranquilla y la costa Caribe. Dos ejemplos de esta combinación les traigo hoy para su deleite.
El ejemplo más categórico es el kibbe, plato típico del Líbano y del mundo árabe. Originalmente preparado con carne de cordero y pasta de bulgur, la receta del kibbe, en Colombia, se adaptó utilizando la carne de res mesclada con trigo para la cubierta y el relleno con trigo, carne, cebolla y hojas de yerbabuena. El kibbe ya no es exclusivo de los restaurantes árabes, se puede degustar en cualquier venta de fritos de la región.
Otro plato derivado de la fusión de razas y costumbres, sin el prestigio del kibbe árabe, pero tradicional en las fiestas de diciembre para la familia Forero Illera es la hayaca. Este plato es un preparado de harina relleno de carne de cerdo, garbanzos y guisos de amplia difusión en la zona de Santander del Norte, los llanos orientales y Venezuela. El pastel costeño, a diferencia de la hayaca, tiene como base el arroz, no lleva garbanzos, se le complementa con carne de cerdo y pollo acompañadas por zanahoria, papa, habichuelas y arvejas. Mi mamá fusionó las dos recetas y formas de preparación resultando una hayaca de harina con los ingredientes del pastel. Como el espacio para esta nota se agotó, los invito a ver un video de doña Betty haciendo sus ricos pasteles.
Hasta la próxima.


